¿Cómo eliminar deudas? Lo que sí y lo que no.
- Juan Lopez
- 15 ene
- 2 min de lectura
Si estás buscando opciones, si estás endeudado, hemos elaborado este contenido para que tengas en una sola lectura de las cosas a tener en cuenta porque sí puedes hacer, y las que no si te encuentras en una situación económica complicada.

Lo que no debes hacer en un mal momento financiero.
Pedir préstamos rápidos o de fácil aprobación.
No, no es recomendable pedir un préstamo o crédito online de esos que conceden incluso si estás en ASNEF, pues esos pequeños créditos y préstamos se tienen que devolver en periodos muy cortos de tiempo y llevan aparejados, casi siempre, intereses abusivos, con TAE que superan incluso el 50.000 % y desproporcionadas comisiones por impago. Por lo que, si no vas a poder devolver el dinero prestado más los intereses en el plazo acordado, tendrás una nueva deuda a la que hacer frente. Pagar un crédito con otro crédito tampoco es la solución.
Ignorar el problema.
Dejar de abrir cartas de bancos o acreedores, hacer como si nada hubiera pasado, y seguir con el mismo ritmo económico, no es la solución. Te pueden incluir en ficheros de morosos, llevar a los tribunales y, por supuesto, la deuda seguirá aumentando.
Al hilo de lo anterior, cuando ya tienes deudas importantes, no poner tu caso en manos de abogados especializados es una mala idea. Un asesor legal experimentado te guiará en el proceso hasta conseguir salvar la situación y que puedas deshacerte de las deudas.
Lo que sí es recomendable hacer si quieres deshacerte de tus deudas.
Pararte a conocer realmente tu situación.
Parece obvio, pero muchas personas no conocen el alcance real de su situación financiera ni las consecuencias que les pueden generar sus próximos pasos.
Cuando la deuda es por intereses desproporcionados de un préstamo o crédito online de fácil aprobación que, por impago, está generando una elevada deuda, se puede reclamar a la entidad por intereses usurarios. En estos casos, parte del dinero recuperado puede ir destinada a saldar la deuda contraída con la entidad. Puedes reclamar por usura un préstamo o crédito cuya diferencia entre el tipo pactado y el tipo medio del mercado en ese momento supere los 6 puntos porcentuales.
Las tarjetas de crédito revolving también se pueden reclamar.
Este tipo de tarjetas suelen ser ofrecidas a los consumidores con falta de transparencia, sin información clara de los riesgos de estos productos. Se ofertan como "pago fijo fin de mes", "pequeñas cuotas mensuales" y, en realidad, generan una deuda de la que es difícil salir sin reclamar.
Acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad.
Cumpliendo unos requisitos, por ejemplo, tener dos o más acreedores y ser deudor de buena fe, también es posible acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad y conseguir la exoneración total o parcial de las deudas, comenzando así de nuevo financieramente hablando.
Fuente.- Refor




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