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Una "segunda vida" en Zaragoza tras el 'perdón' de 388.000 euros: "Hemos salido adelante porque nos queremos mucho".

  • Foto del escritor: Juan Lopez
    Juan Lopez
  • hace 2 días
  • 2 min de lectura

La Ley de Segunda Oportunidad condona la deuda a un matrimonio que cerró el bar que regentaba en la crisis de 2008.


A la crisis de 2008 le pusieron voz muchos españoles, tantos como familias se arruinaron aquellos años de agonía económica y social. A duras penas salieron algunos a flote, los que pudieron, porque otros todavía arrastran grandes deudas de aquellos años de grandes apreturas. Hasta hace bien poco una vecina de Zaragoza de nombre (ficticio) Sara vivía atada a una deuda de 388.000 euros tras la quiebra del bar que regentaba junto a su marido en el Arrabal. Pero ahora respira aliviada tras conocer que la Ley de Segunda Oportunidad le ha concedido "una segunda vida" al condonarle hasta el último céntimo de estos 388.000 euros. En declaraciones a este diario admite Sara que ha sido un tiempo "muy triste" y "penoso" al que ha dado carpetazo tras muchas peripecias con las que ha sacado a flote a sus dos hijas.


En estos 15 años han visto cómo perdían su casa en un pueblo de la provincia de Zaragoza que se omite para salvaguardar la privacidad de la familia. "Me dijeron que o me iba de casa en un mes o me quitaban a mis hijos", recuerda Sara. Entonces comenzó una odisea para la que tiene todo tipo de anécdotas. "Estos años hemos ido de prestado, necesitábamos ropa y nos la daban, gracias a la gente del pueblo nunca nos ha faltado un plato de comer, tuve que empeñar joyas, vender muebles... Por desgracia hemos vivido así en el siglo XXI y hay mucha gente que está como estábamos nosotros. Esto pasa aquí, no en otro país", cuenta esta misma mujer.


"Una segunda oportunidad".


"Pensaba que se me hundía la vida, los cuatro duros que teníamos no nos llegaban para nada, mi marido no cobraba ni un euro y cuando empezó a trabajar y llegaba el recibo de la luz teníamos que ir a pagar en mano... Todo era así", prosigue Sara, para quien aquella terrible crisis que derivó en su ruina le recuerda mucho al panorama actual. "A los jóvenes no se les está dando una segunda oportunidad y esto tiene que explotar por algún lado, no aprendemos de nada, nos hemos vuelto peores de lo que éramos", reflexiona.


En su caso ha sido "una losa" que ya se ha quitado de encima. "Por intentarlo no se pierde nada, siempre hay que ir a profesionales para que te ayuden", añade esta mujer sobre el despacho R&M que ha presentado esta demanda que en las últimas semanas ha estimado el Juzgado de lo Mercantil número 2.

Fuente.- Refor

 


 
 
 

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